Arte: Una mirada sobre la Guerra

Alfredo Sábat conquistó Kosovo con su dibujo
El ilustrador y caricaturista Alfredo Sábat acaba de ganar el primer premio del World Cartoon Festival de Kosovo, con un trabajo en el que recreó el famoso cuadro de los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 en Madrid del artista español Francisco de Goya, al que le sumó un grupo de periodistas que están filmando la dramática escena.
"El cuadro de los fusilamientos de Goya es mucho más que un cuadro histórico: habla de la naturaleza humana que no cambia con los siglos, y traje esa imagen al presente con un equipo de noticias que filma lo que sucede", contó el ilustrador, de 40 años, que desde 1999 trabaja en LA NACION. De esta forma, la ilustración no sólo habla de los horrores de toda guerra, sino también del papel del periodismo gráfico como difusor de la realidad en el mundo actual.
Si hay algo que caracteriza a Sábat es su constante carácter reflexivo sobre su actividad periodística, sobre la realidad que ilustra en sus obras y sobre la historia del arte, a la que recurre una y otra vez para potenciar un mensaje que siempre busca que sea comprensible para la mayor cantidad de gente posible.
Pero hay algo más: su sensibilidad. Esa misma que se hizo evidente en su pausada y emocionada voz al recordar los días que estuvo en Kosovo recientemente para recibir el premio. "No ves las secuelas de la guerra, pero te das cuenta de que los desastres de la guerra siguen dando vuelta, porque cada vez que te cuentan algo se te coagula la sangre".
El premio que recibió en Kosovo se suma a una lista de importantes galardones que el ilustrador y artista plástico obtuvo en los últimos años. En abril de este año recibió el tercer premio en la categoría caricatura de la World Press Cartoon (WPC) y el año pasado, el primer premio en la categoría ilustración editorial de la misma institución.
También el año pasado obtuvo dos premios especiales del jurado en Brasil y en Grecia y un primer premio en el concurso Ranan Lurie Political Cartoon Award, que organiza la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas.
"Somos periodistas, somos un dedo que apunta, no que juzga. Lo importante es que la gente mire lo que estamos apuntando, no el dedo", dijo Sábat, con humildad y profesionalismo.
Muchos de sus trabajos -como el que fue premiado en Kosovo- marcan el sufrimiento humano, el dolor del hombre con un lenguaje plástico contemporáneo, erudito y, a la vez, comprensible. Todo lo cual hace que, en su caso, lo que se señala y el dedo que señala conformen una unidad indivisible que conjuga reflexión, sensibilidad y conocimiento.
Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION

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