Música: Barenboim debuta como director de La Scala
La noche del viernes dirigirá "Tristán e Isolda", y comenzará el proyecto de intercambiar tradiciones operísticas entre Italia y Alemania
MILAN (AP) - El argentino-israelí Daniel Barenboim debuta la noche del viernes como principal director invitado de La Scala con la premiere de gala de "Tristán e Isolda".
Abrir la temporada con Wagner en la casa de Verdi podría parecer una provocación, pero el acuerdo de Barenboim de pasar seis temporadas con La Scala serviría para intercambiar tradiciones operísticas mientras el músico se pasea entre Milán y Berlín, donde es el director musical de la Staatsoper (la ópera estatal alemana).
"No es un acto de globalización sino de pensamiento cosmopolita", dijo Barenboim entre un ensayo y otro tras bambalinas.
Esta temporada, Barenboim dirigirá "Tristán" y la versión del siglo XX del compositor ruso Sergei Prokofiev de "El apostador" de Dostoevsky, además de interpretar sonatas para piano de Beethoven.
La mezcla de estilos llegará a su cumbre cuando La Scala y la Staatsoper ejecuten su mayor coproducción de "El anillo del nibelungo" de Wagner. "Creo que esto es especialmente interesante para trabajos que están estrechamente asociados con uno u otro teatro o uno u otro país", dijo Barenboim. "En otras palabras, hacer ´El anillo´ aquí le da a La Scala algo muy especial. Al igual que hacer Simone Boccanegra, Verdi, le da algo especial a Berlín".
Tras la renuncia de Riccardo Muti, después de dirigir durante 18 años la casa de la ópera, Barenboim fue designado jefe entre los directores invitados, que incluyen a Daniele Gatti y Riccardo Chailly, y a través de esta posición amorfa, casi honorífica, se le ha apodado "Maestro de La Scala".
Mientras fumaba un cigarro en su sala de ensayo, Barenboim rechazó insistentemente que tenga un "empleo" en La Scala."No tengo deberes, responsabilidades, derechos, de ningún tipo, excepto la responsabilidad de hacer música lo mejor que puedo", expresó. "Por lo tanto, el título es uno de afecto, que aprecio muchísimo, y de confianza".
Al ser convocado hace dos años, Barenboim se compenetró de manera instantánea con la orquesta de La Scala, lo que se hizo evidente con su regreso a Milán después de 30 años de ausencia.
"Creo que en Alemania toleran mucho más una ligera deficiencia vocal si la expresión está ahí. Y que en Italia toleran mucho más la falta de expresión si la belleza del tono está ahí", reconoció Barenboim.
Abrir la temporada con Wagner en la casa de Verdi podría parecer una provocación, pero el acuerdo de Barenboim de pasar seis temporadas con La Scala serviría para intercambiar tradiciones operísticas mientras el músico se pasea entre Milán y Berlín, donde es el director musical de la Staatsoper (la ópera estatal alemana).
"No es un acto de globalización sino de pensamiento cosmopolita", dijo Barenboim entre un ensayo y otro tras bambalinas.
Esta temporada, Barenboim dirigirá "Tristán" y la versión del siglo XX del compositor ruso Sergei Prokofiev de "El apostador" de Dostoevsky, además de interpretar sonatas para piano de Beethoven.
La mezcla de estilos llegará a su cumbre cuando La Scala y la Staatsoper ejecuten su mayor coproducción de "El anillo del nibelungo" de Wagner. "Creo que esto es especialmente interesante para trabajos que están estrechamente asociados con uno u otro teatro o uno u otro país", dijo Barenboim. "En otras palabras, hacer ´El anillo´ aquí le da a La Scala algo muy especial. Al igual que hacer Simone Boccanegra, Verdi, le da algo especial a Berlín".
Tras la renuncia de Riccardo Muti, después de dirigir durante 18 años la casa de la ópera, Barenboim fue designado jefe entre los directores invitados, que incluyen a Daniele Gatti y Riccardo Chailly, y a través de esta posición amorfa, casi honorífica, se le ha apodado "Maestro de La Scala".
Mientras fumaba un cigarro en su sala de ensayo, Barenboim rechazó insistentemente que tenga un "empleo" en La Scala."No tengo deberes, responsabilidades, derechos, de ningún tipo, excepto la responsabilidad de hacer música lo mejor que puedo", expresó. "Por lo tanto, el título es uno de afecto, que aprecio muchísimo, y de confianza".
Al ser convocado hace dos años, Barenboim se compenetró de manera instantánea con la orquesta de La Scala, lo que se hizo evidente con su regreso a Milán después de 30 años de ausencia.
"Creo que en Alemania toleran mucho más una ligera deficiencia vocal si la expresión está ahí. Y que en Italia toleran mucho más la falta de expresión si la belleza del tono está ahí", reconoció Barenboim.


Comentarios