Música: Luis Bacalov sorprende a Roma con su versión de la historia del tango
El compositor argentino, que ganó el Oscar por la musicalización de El cartero ofreció su particular historia del género rioplatense durante el espectáculo que ofreció el jueves en la capital italiana. El Teatro Olímpico de Roma estuvo colmado y la crítica de la prensa fue unánime.
Bacalov, que vive desde hace más de 40 años en Italia estuvo al frente de la orquesta Roma Sinfonietta y contó con la colaboración del eximio bandoneonista Juanjo Mosalini.
Durante el concierto, Bacalov eligió recorrer la evolución del tango. Sin embargo, optó por un itinerario por demás particular. Comenzó con los inicios de entre mediados del siglo XIX y principios del XX, pasando por los influjos del cubano Ignacio Cervantes y el español Isaac Albéni hasta llegar a Carlos Gardel y Astor Piazzolla. Además, se dio el lujo de incluir a un inesperado Ennio Morricone.
Para el maestro argentino, que desde que conquistó el Oscar espació sus trabajos cinematográficos para concentrarse en la composición de música de concierto a la sombra del tango, se trata de una vuelta a sus orígenes después de una vida dedicada a las canciones populares y a las bandas sonoras de película.
"Este programa es un paseo por 120 años de gran música que no pretende ser una historia en sentido narrativo sino el examen de los diferentes estilos que conducen a la contemporaneidad del tango", declaró Bacalov. La primera parte del concierto concluyó con dos momentos mágicos llegados de la mano del bandoneonista Mosalini que interpretó las notas compuestas para "Seducción", la pieza ideada para la película de Robert Duvall, Assassination Tango, y que el maestro argentino considera incluso superior al tema de El cartero que le valió el Oscar y que fue ejecutado a continuación.
En la segunda parte, Bacalov rindió homenaje a Gardel con dos de sus temas más famosos, "El día que me quieras" y "Mi Buenos Aires". Mas tarde, culminaría con "Oblivion" de Piazzolla.
"Amo el tango, porque nací en Argentina, porque es una música cálida y al mismo tiempo cínica, trágica y romántica. Después de cuarenta años descubrí de golpe algo dentro mío que estaba dormido: mi pasión por el tango, que cultivé cuando sólo era un niño", sentenció el aclamado compositor, que se presentó por última vez en Argentina, durante el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
Durante el concierto, Bacalov eligió recorrer la evolución del tango. Sin embargo, optó por un itinerario por demás particular. Comenzó con los inicios de entre mediados del siglo XIX y principios del XX, pasando por los influjos del cubano Ignacio Cervantes y el español Isaac Albéni hasta llegar a Carlos Gardel y Astor Piazzolla. Además, se dio el lujo de incluir a un inesperado Ennio Morricone.
Para el maestro argentino, que desde que conquistó el Oscar espació sus trabajos cinematográficos para concentrarse en la composición de música de concierto a la sombra del tango, se trata de una vuelta a sus orígenes después de una vida dedicada a las canciones populares y a las bandas sonoras de película.
"Este programa es un paseo por 120 años de gran música que no pretende ser una historia en sentido narrativo sino el examen de los diferentes estilos que conducen a la contemporaneidad del tango", declaró Bacalov. La primera parte del concierto concluyó con dos momentos mágicos llegados de la mano del bandoneonista Mosalini que interpretó las notas compuestas para "Seducción", la pieza ideada para la película de Robert Duvall, Assassination Tango, y que el maestro argentino considera incluso superior al tema de El cartero que le valió el Oscar y que fue ejecutado a continuación.
En la segunda parte, Bacalov rindió homenaje a Gardel con dos de sus temas más famosos, "El día que me quieras" y "Mi Buenos Aires". Mas tarde, culminaría con "Oblivion" de Piazzolla.
"Amo el tango, porque nací en Argentina, porque es una música cálida y al mismo tiempo cínica, trágica y romántica. Después de cuarenta años descubrí de golpe algo dentro mío que estaba dormido: mi pasión por el tango, que cultivé cuando sólo era un niño", sentenció el aclamado compositor, que se presentó por última vez en Argentina, durante el último Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.


Comentarios