Arte: La perturbadora producción de Liliana Maresca rescatada en una muestra
Antes de llegar al CC Recoleta en Buenos Aires, la muestra Transmutaciones inicia su recorrido en Rosario con una exhibición cercana a las cien obras de esta creadora que exploró hasta el límite diversos territorios del arte y de la vida. Su curadora, Adriana Lauria, nos habla de la autora y su inusual producción.
Joven, sensual e iconoclasta, Liliana Maresca pasa por el arte argentino dejando una estela de actitudes, miradas y conceptos que sólo ahora, a partir de una importante muestra de su obra en Rosario van adquiriendo su magnitud real y trascendente.
Exhibió de sí más de lo que cualquier artista argentino suele hacerlo. Sedujo cuanto pudo a través de su producción y de sí misma, pero no más de lo que cuestionó el orden social en el que le tocó vivir hasta los 43 años, derrotada por el Sida que venía amenazándola desde hacía años.
El mito de Maresca, lo que brotó de su carisma personal hasta el fin, llegó a dejar su obra en un segundo plano por momentos. La muestra actual en el Museo Castagnino-Macro de Rosario, que llegará al Centro Cultural Borges de Buenos Aires hacia mayo próximo, comienza a desandar camino para nivelar ambos fenómenos.
La relevancia de las creaciones tan diversas de Liliana Maresca, con frecuencia precursoras, de fuerte alcance perturbador, vuelve a estar expuesta, en carne viva para quien se acerque a su inquietante círculo de irradiación.
Exhibió de sí más de lo que cualquier artista argentino suele hacerlo. Sedujo cuanto pudo a través de su producción y de sí misma, pero no más de lo que cuestionó el orden social en el que le tocó vivir hasta los 43 años, derrotada por el Sida que venía amenazándola desde hacía años.
El mito de Maresca, lo que brotó de su carisma personal hasta el fin, llegó a dejar su obra en un segundo plano por momentos. La muestra actual en el Museo Castagnino-Macro de Rosario, que llegará al Centro Cultural Borges de Buenos Aires hacia mayo próximo, comienza a desandar camino para nivelar ambos fenómenos.
La relevancia de las creaciones tan diversas de Liliana Maresca, con frecuencia precursoras, de fuerte alcance perturbador, vuelve a estar expuesta, en carne viva para quien se acerque a su inquietante círculo de irradiación.
Maresca Básico
Buenos Aires, 1951-1994. Artista
Su actividad incluyó pinturas, objetos, escenografías, esculturas, instalaciones, performances y fotoperformaces, como también la organización de eventos multidisciplinarios como La Kermesse. El paraíso de las bestias (1986) y La conquista (1991-1992).
Realizó entre otras las instalaciones Lo que el viento se llevó (1989), con la que se dio inicio a las actividades de la Galería del Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA) e Imagen Pública-Altas esferas (1993), donde se pasa revista a personajes políticos y del espectáculo que gravitaron en la Argentina de aquellos años.
Expresa la marginalidad social en la instalación Recolecta (1990), la destrucción provocada por la Guerra del Golfo en Wotan-Vulcano (1991), la acción devastadora de la colonización de América en Ecuación-El Dorado (1991), los intelectualismos vacíos en Ouroboros (1991) y la relación equívoca entre arte y mercado en la instalación Espacio disponible (1992) y el operativo mediático Maresca se entrega todo destino (1993).
Su actividad incluyó pinturas, objetos, escenografías, esculturas, instalaciones, performances y fotoperformaces, como también la organización de eventos multidisciplinarios como La Kermesse. El paraíso de las bestias (1986) y La conquista (1991-1992).
Realizó entre otras las instalaciones Lo que el viento se llevó (1989), con la que se dio inicio a las actividades de la Galería del Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA) e Imagen Pública-Altas esferas (1993), donde se pasa revista a personajes políticos y del espectáculo que gravitaron en la Argentina de aquellos años.
Expresa la marginalidad social en la instalación Recolecta (1990), la destrucción provocada por la Guerra del Golfo en Wotan-Vulcano (1991), la acción devastadora de la colonización de América en Ecuación-El Dorado (1991), los intelectualismos vacíos en Ouroboros (1991) y la relación equívoca entre arte y mercado en la instalación Espacio disponible (1992) y el operativo mediático Maresca se entrega todo destino (1993).



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