Música: Un largo y escabroso camino
La temporada lírica hoy suspendida volverá en 2009 en escenarios alternativos, con un total de doce títulos, entre ellos el estreno de Rusalka de Dvorak, el rescate de L'Amico Frtiz de Mascagni, Pelleas y Melisenda de Debussy y la reposición de La ciudad ausente de Gerardo Gandini. La temporada se completará con tres títulos de Puccini (Bohème, Turandot y Madama Butterfly), dos de Verdi (Aida y Rigoletto) Orfeo y Euridice de Gluck y L'elisir d'amore de Donizetti.
También se prevén 12 títulos para la temporada de 2010, que teóricamente se llevará a cabo completamente en la sala principal del Colón y que incluirá el estreno local de Billy Budd de Britten, más tres títulos de Verdi (Réquiem, Aida y Falstaff), dos de Puccini (Bohème y Tosca), La arlesiana de Cilea, El barbero de Sevilla de Rossini, El caballero de la rosa de Strauss, Parsifal de Wagner, Carmen de Bizet, Eugenio Onieguin de Chaikovski y Aurora de Panizza.
Catorce títulos se proyectan para 2011, entre ellos el virtual restreno de Isabeau de Mascagni a un siglo de su première mundial en Buenos Aires; además, Lulu de Alban Berg, Porgy and Bess de Gershwin, Tristán e Isolda de Wagner, Los pescadores de perlas de Bizet, Don Giovanni de Mozart, y los habituales Puccini, Verdi y Donizetti. El rubro ópera argentina estará representado por El matrero de Boero.
Para esas tres temporadas estarían comprometidos, entre otros cantantes internacionales, Sylvie Valaire, Herbert Lippert, Richard Steele, Marion Amman y Susan Graham.
Sin temporada lírica, la actividad de 2008 estará a cargo principalmente de la Orquesta Estable, cuya agenda abrirá el 15 de marzo con un concierto dirigido por el titular Carlos Vieu en el Auditorio de Belgrano, con obras de Wagner, Puccini, Sibelius y Chaikovski. El ciclo de la Estable incluirá homenajes a Franz Paul Decker a 40 años de su debut en el Colón y a Puccini en los 150 años del nacimiento (con una Manon Lescaut en el Teatro Rafael de Aguiar de San Nicolás).
El 25 de mayo se celebrará el centenario del Teatro con un simbólico recital en el foyer, con Ana María González y Luis Lima acompañados por el pianista Enrique Ricci, seguido por una gala lírica en el Opera con varios directores y solistas argentinos.
Con su nuevo director principal Arturo Diemecke, la Filarmónica dará un ciclo de 19 conciertos en el Coliseo y el Opera. También dirigirán Franz Paul Decker, Pedro Calderón, Ken Jean, Rossen Milanov y Alejo Pérez Pouillieux. La lista de solistas incluye a los pianistas Dimitri Vassilakis, Horacio Lavandera y Bruno Gelber, y a los violinistas Shlomo Mintz y Ana Chumachenco.
La Opera de Cámara saldrá de gira con Stabat Mater y La serva padrona de Pergolessi (Ushuaia y Rosario, en abril) y desarrollará una temporada en el teatro 25 de Mayo de Villa Urquiza, con cuatro programas: Il mondo de la luna de Haydn; El retablo de Maese Pedro de Falla e Il maestro di musica de Cimarosa; The Fairy Quenn de Purcell y María de Buenos Aires de Piazzolla.
EL CETC anuncia el estreno de una ópera de Marta Lambertini (Cenicientaaaa...!!!, en julio), además de un homenaje a Olivier Messiaen en su centenario; una presentación del ensamble italiano Nuove Forme Sonore, con el flautista Roberto Fabricciani y obras de Luigi Nono y Luciano Berio; un encuentro con el argentino Martín Matalón; y el estreno de una obra con música de Pablo LaPorta y coreografía de Pablo Cevera.
Una ambiciosa temporada programó para el 2008 Guido De Benedetti, flamante director del Ballet del Colón: nada menos que siete programas distruibuídos en diferentes salas, a l os que sumó dieciséis funciones en el Teatro 25 de Mayo del barrio de Villa Urquiza, un programa al aire libre para diciembre (del que no se menciona la sede) y dos funciones por mes entre julio y noviembre, en el Teatro SHA, que darían cabida al Taller Coreográfico del Colón.
Hacer de la necesidad virtud parece ser la ley de estos tiempos: a falta del espacio adecuado para un cuerpo artístico con las características del Ballet Estable, se recurrió a teatros barriales (el Bristol, de Martínez; el Coliseo, de Lomas de Zamora) y al Opera de la calle Corrientes. Acercar el ballet a porciones más amplias de público es un objetivo seguramente plausible. Cabe, de todos modos, una pregunta: ¿estas salas, comenzando por las dimensiones de sus escenarios, satisfacen los requerimientos de obras como las que, por muchos motivos, sólo la compañía del Colón puede llevar dignamente a escena? Los títulos p revistos reúnen varias obras del repertorio tradicional, reducidas a un acto en el caso de La bayadera, El lago de los cisnes y Coppelia. Habrá sin embargo, una Coppelia completa en junio y julio, así como una Giselle en la versión del propio De Benedetti. El nuevo director se reservó la autoría de algunos otros ballets de la temporada e invitó como coreógrafos a los argentinos Liliana Belfiore, Jorge Amarante, Mario Galizzi y Rubén Gallardo. El niño brujo, de Jack Carter -título muy apreciado del repertorio del Colón- será repuesto por Olga Ferri. Se anunció asimismo el ballet Las Sílfides para noviembre, sin aclarar quién estará a cargo del montaje, como tampoco quién se ocupará de Suite en blanc, de Serge Lifar.


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