Música: entrevista a Benjamin Biolay
"Es un regalo para mí"
La estrella de la canción francesa llega para dar dos shows, el fin de semana. Aquí habla de música y de fútbol.
Por: Diego Lerer
Desde su aparición, en la década de los '90, Benjamin Biolay se transformó en el estandarte de un muy heterogéneo grupo al que se suele denominar como los integrantes de la "nouvelle chanson" francesa.
Considerado por algunos el sucesor de Serge Gainsbourg, Biolay se las arregló para dar nueva vida a un género que tiene una larga tradición, pero no atravesaba por su mejor momento.
Y no sólo eso. Como a su talento musical se le suma un look fotogénico, el hombre logró internacionalizar su suceso como muy pocos cantautores franceses lo habían hecho. Biolay llegará a Buenos Aires para presentarse dos veces -el 18 y el 20- en Niceto Club, en el marco del BAFICI.
Nacido en 1973, Biolay empezó su carrera a mediados de los '90, y se hizo notar en 1999, con la salida del primer álbum de Keren Ann con canciones suyas, y el trabajo de la dupla para el exitoso álbum del veterano Henri Salvador, Chambre avec vou.
Su primer disco, Rose Kennedy fue un éxito de crítica y Negatif (2003) fue el acceso a la masividad. Conciertos llenos y convocatorias de artistas célebres como Julien Clerc y Juliette Greco sumaron, pero su casamiento con Chiara Mastroianni -hija de Marcello y Catherine Deneuve- fue el paso al estrellato absoluto, sumado al disco Home, que hicieron juntos y editaron en 2004.
Le siguió el más oscuro A l'origine (2005), su comentada separación con Chiara, y Trash Ye Ye (2007), un disco más luminoso que lo trae a la Argentina por primera vez. "Haré el mismo tipo de show que siempre -dice, desde París-. Hago temas nuevos, pero también canciones de todos mis discos. Es un show muy rockero. Tratamos de hacer las canciones tal como son".
Te consideran la figura de la "nouvelle chanson". ¿Creés en esos rótulos?
Creo que es una cuestión de marketing y prensa. No me preocupa mucho. Cuando empecé había gente muy buena que me gustaba. Siempre hubo buenos cantautores y un mercado local importante.
Tal vez lo más llamativo de esta nueva generación es que es exportable...
Eso es algo maravilloso y nuevo. Es como un regalo para mí tocar fuera de Francia. Inesperado.
El álbum anterior casi no lo tocaste en vivo. ¿Por qué?
No salí de gira porque tenía otras cosas que hacer. Era un disco difícil de hacer en vivo. Es muy poderoso. Pero en esta gira estoy haciendo canciones de ese disco, me encanta tocarlas.
¿La luminosidad de "Trash Ye Ye" fue como una respuesta a ese disco?
No necesariamente. El sonido es diferente. El otro era urbano y este es un poco folkie, campestre. Pero mi forma de componer no cambió. Este fue el primer disco en el que tuve buenas críticas.
¿Suelen ser muy duros?
A veces tengo muchas críticas malas. No siempre soy muy apreciado por los críticos. Pero no me importa.
Desde "Rose Kennedy" se te nota una enorme fascinación por la cultura norteamericana. ¿Esto sigue siendo así?
Me encanta la cultura, el deporte, el cine norteamericano. Pero por otro lado detesto muchas cosas de ese país por distintas razones.
¿Y de la Argentina? ¿Alguna idea, alguna expectativa?
Soy fanático de Maradona, del fútbol argentino. Me encanta como allá tratan la pelota. Saben hacerlo y tienen muchos buenos jugadores. Soy fanático del fútbol, me encanta. Tengo ganas de ir para allá. Trataremos de pasarla lo mejor posible.
Considerado por algunos el sucesor de Serge Gainsbourg, Biolay se las arregló para dar nueva vida a un género que tiene una larga tradición, pero no atravesaba por su mejor momento.
Y no sólo eso. Como a su talento musical se le suma un look fotogénico, el hombre logró internacionalizar su suceso como muy pocos cantautores franceses lo habían hecho. Biolay llegará a Buenos Aires para presentarse dos veces -el 18 y el 20- en Niceto Club, en el marco del BAFICI.
Nacido en 1973, Biolay empezó su carrera a mediados de los '90, y se hizo notar en 1999, con la salida del primer álbum de Keren Ann con canciones suyas, y el trabajo de la dupla para el exitoso álbum del veterano Henri Salvador, Chambre avec vou.
Su primer disco, Rose Kennedy fue un éxito de crítica y Negatif (2003) fue el acceso a la masividad. Conciertos llenos y convocatorias de artistas célebres como Julien Clerc y Juliette Greco sumaron, pero su casamiento con Chiara Mastroianni -hija de Marcello y Catherine Deneuve- fue el paso al estrellato absoluto, sumado al disco Home, que hicieron juntos y editaron en 2004.
Le siguió el más oscuro A l'origine (2005), su comentada separación con Chiara, y Trash Ye Ye (2007), un disco más luminoso que lo trae a la Argentina por primera vez. "Haré el mismo tipo de show que siempre -dice, desde París-. Hago temas nuevos, pero también canciones de todos mis discos. Es un show muy rockero. Tratamos de hacer las canciones tal como son".
Te consideran la figura de la "nouvelle chanson". ¿Creés en esos rótulos?
Creo que es una cuestión de marketing y prensa. No me preocupa mucho. Cuando empecé había gente muy buena que me gustaba. Siempre hubo buenos cantautores y un mercado local importante.
Tal vez lo más llamativo de esta nueva generación es que es exportable...
Eso es algo maravilloso y nuevo. Es como un regalo para mí tocar fuera de Francia. Inesperado.
El álbum anterior casi no lo tocaste en vivo. ¿Por qué?
No salí de gira porque tenía otras cosas que hacer. Era un disco difícil de hacer en vivo. Es muy poderoso. Pero en esta gira estoy haciendo canciones de ese disco, me encanta tocarlas.
¿La luminosidad de "Trash Ye Ye" fue como una respuesta a ese disco?
No necesariamente. El sonido es diferente. El otro era urbano y este es un poco folkie, campestre. Pero mi forma de componer no cambió. Este fue el primer disco en el que tuve buenas críticas.
¿Suelen ser muy duros?
A veces tengo muchas críticas malas. No siempre soy muy apreciado por los críticos. Pero no me importa.
Desde "Rose Kennedy" se te nota una enorme fascinación por la cultura norteamericana. ¿Esto sigue siendo así?
Me encanta la cultura, el deporte, el cine norteamericano. Pero por otro lado detesto muchas cosas de ese país por distintas razones.
¿Y de la Argentina? ¿Alguna idea, alguna expectativa?
Soy fanático de Maradona, del fútbol argentino. Me encanta como allá tratan la pelota. Saben hacerlo y tienen muchos buenos jugadores. Soy fanático del fútbol, me encanta. Tengo ganas de ir para allá. Trataremos de pasarla lo mejor posible.

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