Música: Gira histórica de Leonard Cohen

A los 73 años de edad y después de estar alejado de los escenarios durante 15 años, el poeta, escritor, cantante y compositor Leonard Cohen comenzó en Toronto una gira internacional.
Pablo Aguirre
BBC Mundo, Toronto

El 10 de marzo de este año, Cohen ingresó a la "Galería de la fama del Rock and Roll" y al día siguiente anunció la gira que le llevará a Dublín, Manchester, Montreal, Amsterdam, Edimburgo, Glastonbury, Montreux y Londres, entre varios otros lugares, comenzando con cuatro presentaciones en Toronto que culminan el 10 de junio.

Esto no es casualidad ya que, aunque Cohen nació en Montreal, fue en Toronto donde, hace cuatro décadas, inició la carrera que le iba a transformar en un artista e intelectual con un fervoroso culto de seguidores que todavía existe.

Originalmente iba a haber tres presentaciones en Toronto, pero debido a que las entradas se agotaron con mucha facilidad, los organizadores de la gira decidieron organizar una noche extra.

Valor astronómico

Las presentaciones en Toronto se realizan en el Centro Sony para las artes escénicas, normalmente el teatro del Ballet Nacional de Canadá, y las entradas para los tres días originales comenzaron a agotarse en marzo, pocos días después del anuncio de la gira.

El precio que ha tenido que pagar el público de Toronto fluctúa entre los US$295 y US$375, pero posiblemente el más caro de todos es el que deberán pagar en julio los británicos en Londres, ya que las entradas más baratas (que ya están agotadas) costaban unos US$200 y las más caras (que todavía se pueden comprar), cuestan alrededor de US$700.

Conversé con varios de los asistentes al primer concierto en Toronto y una de ellas, Ingrid Moore, de 57 años de edad comentó a BBC Mundo: "Bien vale la pena porque creemos que es una oportunidad única. Hacía mucho tiempo que Leonard Cohen no hacía presentaciones en vivo y no sabemos si en el futuro habrá otras.

"Él es uno de los héroes de mi marido y míos y no nos arrepentimos de haber pagado lo que pagamos por venir a verle y escucharle en carne y hueso. Es la nostalgia de una época que hoy extrañamos mucho".

Otro asistente, Edgardo Rendic, chileno de 36 años radicado en Canadá, me dijo haber descubierto a Cohen en este país y, aunque de una generación más joven, le interesó su obra.

"Lo que me gustó fue su gran fe en el amor y la crítica social que hay no sólo en sus canciones, sino en sus escritos. Hay como una mezcla de lo artístico, lo político y lo filosófico en todo eso. Él tiene sus añitos ya, pero por eso mismo yo creo que aquí se está haciendo historia y por eso vine", dijo Redic.

Es evidente que el contenido de las palabras y de la música de Leonard Cohen aglutinaron a un público de varias generaciones en Toronto y se espera que lo mismo suceda en el resto de la gira.

Entusiasta recepción

A Cohen le acompañan músicos de renombre, algunos de los cuales no habían nacido cuando publicó su primer libro de poemas en 1956, su primera novela en 1963, o cuando lanzó su primer álbum tres años más tarde.

Entre ellos se cuentan el Director Musical Roscoe Beck, que también participa en bajo y voces; Neil Larsen, teclados, acordeón y bronces; Bob Metzeger, guitarras y voces; Javier Mas, guitarra e instrumentos de cuerdas; Christine Wu, violín, viola, chelo y piano; Rafael Gayol, batería y percusión, y Dino Soldo, saxofones, otros instrumentos de viento y voces.

Por esto fue impresionante ver la inmensa cantidad de equipo electrónico e instrumentos en el escenario: todos los músicos son multi-instrumentistas.

Cuando la banda ya estaba en el escenario la tensión y la expectativa comenzaron a aumentar. Entonces Leonard Cohen hizo su entrada vigorosa y confiadamente, con un terno sobrio y el sombrero característico de sus fotos de la última década.

La ovación con la que le recibió el público duró varios minutos.

De uno y otro siglo

La sexualidad, la religión, la soledad, lo social, la búsqueda de amor no estuvieron ausentes del programa que presentó en Toronto. Y es que son temas centrales de toda su obra literaria y musical.

Tampoco estuvieron ausentes composiciones clásicas suyas, como Suzanne, Hallelujah y I´m Your Man.

Pero Cohen, que ya no tiene la agilidad en el escenario, ni la voz de hace tres décadas, incluyó también temas de sus álbumes grabados en este siglo, como The Future, The Land of Plenty y Dear Heather, con contenidos de crítica social, así como aspectos "oscuros" relacionados con la depresión como estado anímico.

Depresión o no, el público que asistió a este primer concierto de cuatro en Toronto quedó satisfecho con la presentación.

Dos comentarios más que recogí, entre otros: "Cohen le dio al público lo que el público quería. Y mucho más. Estaba en excelente estado físico y anímico para su edad. Tan apasionado y locuaz como siempre". Y otro: "Bueno, después de esta noche inmortal, ya no me importa no volver a verlo nunca más".

Fértil producción

Se calcula que las canciones compuestas por Cohen han tenido más de mil trescientas versiones grabadas por otros artistas. Entre ellos, U2, Sting, Nick Cave, Rufus Wainwright, Elton John, Nina Simone, Peter Gabriel y el desaparecido Johnny Cash, todos ellos abiertamente devotos suyos.

Su primer álbum, "Canciones de Leonard Cohen", fue lanzado al mercado en 1967 y le marcó de inmediato como uno de los artistas más creativos e influyentes de esos días. En él se incluyen temas como "Suzanne", "Sisters of Mercy" y "So Long, Marianne".

Hay quienes dicen que si Leonard Cohen no hubiera grabado nada después de este álbum, su reputación e influencia en la actualidad sería igual de sólida.

Su estilo también fue novedoso, ya que su forma de cantar era muy lacónica, casi como una narración de poeta sobre armonías y melodías musicales. Este estilo no ha cambiado gran cosa, excepto que ahora muchos afirman que Cohen casi no canta, sino que recita "musicalmente" sus letras.

Sus dos álbumes posteriores, Songs From a Room, en 1969, y Songs of Love and Hate, en 1971, confirmaron que el inmenso éxito de su primer disco no había sido una casualidad y que Cohen era un compositor y poeta de gran estatura.

Estos tres álbumes fueron re-editados en el formato CD hace poco más de un año.

En el resto de la década de los años 70, Cohen grabó tres álbumes más. Y en 1984 grabó una colección de canciones bajo el título de "Varias posiciones", que retomó en cierta medida el estilo de sus primeras composiciones.

Política, religión y Budismo

Desde entonces Cohen siguió publicando por lo menos tres álbumes por década, hasta el día de hoy. Sus canciones han sido usadas en decenas de cintas cinematográficas.

En los años 90 tres de sus composiciones fueron incluidas en la controvertida película de Oliver Stone, Natural Born Killers. Y su composición Pump Up the Volume, usada en una película crítica de la guerra del Vietnam expuso la obra de Cohen a una generación más joven.

Muchas de sus composiciones de ese período se refirieron a la guerra, la injusticia social y la profunda ansiedad creada por el SIDA, especialmente su canción "No hay cura para el amor" (Ain´t No Cure For Love).

En 1994 Cohen se recluyó en un monasterio budista, el Centro Mount Baldy Zen, cerca de Los Ángeles, donde comenzó 5 años de retiro espiritual absoluto, transformándose en un monje budista.

En el año 2001 volvió a la música con su álbum Ten New Songs, después de lo cual ha continuado grabando. No obstante durante los 15 últimos años Cohen se alejó de los escenarios, por lo que esta gira internacional constituye su primera aparición en público en década y media.

Literatura y música

Es posible que Leonard Cohen haya tenido un éxito tan grande como cantante y compositor de canciones debido a lo distinto y lo profundo de sus contenidos.

Cohen era ya una figura literaria antes de dedicarse a la música. Sus colecciones de poemas, incluida su obra "Comparemos mitologías", de 1956 y "Flores para Hitler", publicada en 1964, así como sus novelas, entre ellas "Hermosos perdedores", ya le habían hecho famoso, al menos en Canadá.

Su dualidad musical y literaria siguió alimentándose de una y otra hasta la actualidad. Sus canciones de ayer y de hoy revelan una rara cualidad literaria en el mundo de la música popular. Y su poesía y su prosa están preñadas de musicalidad.

Cohen siempre ha estado cerca de la cultura y el arte europeos. En algún momento se describió algunas de sus composiciones como "blues europeos". Pero también ha dicho tener una profunda apreciación por el jazz y los rhythm and blues.

Sus álbumes no sólo reflejan asuntos profundos que están en su mente de escritor y músico, sino también un verdadero paisaje de sonidos que ha ido explorando durante cuarenta años.

Cuentas no claras

En octubre del año 2005 Cohen acusó a su ex-agente, Kelley Lynch de haberse apropiado ilegalmente de más de 5 millones de dólares estadounidenses del fondo de retiro de Cohen, así como de derechos de autor correspondientes a sus canciones.

Por otra parte unos ex socios se querellaron judicialmente en contra de Cohen acusándolo de no haberles pagado dinero que se les debía. Estos hechos devastaron anímicamente a Cohen. Pero un año después ganó los juicios correspondientes.

En 2006, una corte superior de Los Ángeles dictaminó que Kelly Lynch le debía pagar 9 millones de dólares. Sin embargo Lynch no respondió al llamado de la corte y hasta el día de hoy Cohen no ha visto ni un centavo de ese dinero.

Sus nuevos discos y la re-edición de los más antiguos, así como esta gira maratónica seguramente se encargarán de cualquier problema financiero. Los organizadores de la gira anunciaron que varios conciertos en Europa, incluso en el mes de julio, ya están completamente vendidos.

Cohen visitará 14 países, en algunos de los cuales, como es el caso de la Gran Bretaña, ofrecerá conciertos en varias ciudades.

Cohen ha recibido decenas de galardones y premios canadienses e internacionales durante su carrera artística.

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7441000/7441687.stm

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