Cultura: Holanda le declara la guerra a los graffiti
Inder Bugarin
BBC
El sistema informático estará compuesto por fotos y gráficos archivados conforme a estilos, mensajes y colores, así como mapas de los principales puntos rojos.
El objetivo será facilitar la identificación de la persona responsable de un grafito clandestino, comparando la nueva pintada con el material almacenado en el registro nacional.
También se pretende poner freno a un problema que para muchos se convierte en una pesadilla: las pintadas que se repiten una y otra vez cuando la pintura es retirada.
El proyecto es una iniciativa del ministerio del Interior y espera entrar en operación el próximo año con la finalidad de que los infractores rindan cuentas con más frecuencia ante la justicia.
Sólo el 15% de este tipo de vandalismo es perseguido por la policía a nivel nacional, pese a causar daños millonarios a la propiedad privada y a la infraestructura de la nación.
Los criminólogos señalan que el problema actual es que la policía se limita sólo a tomar nota de la denuncia, no da seguimiento de los casos y mucho menos hay cooperación en la materia entre autoridades de distintas municipalidades.
Alternativa
"La base de datos no servirá de nada, porque la única forma que podrán detener a alguien es atrapándolo en el lugar del delito. Tampoco funcionará la idea de que al detener al primero caerán los demás como fichas de dominó, porque no hay forma de obligarlos a señalar a sus cómplices", le dijo a BBC Mundo Jannes van Loon, responsable de Graffiti Art Projects, un programa patrocinado por la Cámara de Comercio.
"Por ejemplo, el servicio de trenes instaló un sistema similar y en 8 años de operación ha tenido como resultado un solo caso exitoso, que terminó con el arresto de 5 individuos y una multa de 150.000 euros".
Van Loon, quien es grafitero de profesión, afirma que cualquier solución ha de pasar por dos frentes: ofrecer oportunidades legales a quienes quieren plasmar en muros sus inspiraciones artísticas y atacar el vandalismo con multas más severas y aumentando el contacto entre la policía de barrio y los adolescentes.
Negocio
Pero lo que para muchos es un problema, para otros resulta ser un atractivo negocio.
En los últimos años han proliferado por todo el país los seguros para proteger casas y comercios ante un ataque vandálico con aerosol.
Los costos varían dependiendo de la municipalidad, el vecindario y el tamaño del inmueble que se quiere asegurar.
En la ciudad de La Haya el costo del seguro anti grafiti varía de 50 a 150 euros por año, más 19% de impuestos, mientras que en la localidad de Veenendaal la prima para una casa que se encuentra a la mitad de la calle es de 28 euros y si es esquina 54 euros.
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7722000/7722957.stm


Comentarios