Música: "Es lo mejor que he hecho"
RICHARD COLEMAN Y EL REGRESO DE LOS 7 DELFINES
Habla de "Carnaval de fantasmas", el buen CD de su banda. Reconoce influencias sonoras y dice que dejó de tomar.
Siete años pasaron para que Los 7 Delfines editaran un
nuevo disco. Carnaval de fantasmas marca el regreso formal de la banda liderada por Richard Coleman. Siete años, desde que Coleman decidió instalarse en Los Angeles "para aprender cosas, adquirir información". Siete años, aunque el retorno comenzó antes. "Cuando volví, en 2004, empecé a mostrarles a los miembros del grupo las cosas que había hecho mientras estaba en los EE. UU. Ahí empezó a gestarse Carnaval de Fantasmas".
Luego vino la convocatoria de Cerati: primero para Ahí vamos, y luego para la gira Me verás volver, de Soda. "Mientras tanto, seguía componiendo", cuenta, hasta llegar a los 11 temas del CD, en los que las influencias brillan por su presencia. "Entre otras cosas, busqué en los '70, y traté de darle una vuelta al rock sinfónico dentro del concepto canción".
¿De qué manera?
Siempre me gustó mucho el mellotrón. Finalmente conseguí una biblioteca de samplers y los cargué en la computadora. También sintetizadores como los que usaban Rick Wakeman o Tony Banks. Y busqué cómo aplicarlos en una estructura de canción más clásica, de rock, con un sentido estético. La canción Carnaval de fantasmas remite al King Crimson de los primeros discos.
La línea melódica es similar a la del tema "Epitaph", y justamente en la tapa del disco de L7D hay lápidas.
Sí, pero me di cuenta después. Es loco cómo la música te lleva a lugares parecidos. La imagen de las lápidas surgieron por una visita que hice al cementerio familiar, pero no estaba pensado de antes. Lo que sí estaba buscando era una imagen fuerte. Si los fantasmas están en algún lado, es allí.
A partir de una tapa así, ¿cómo evitar que te asocien con lo oscuro?
No lo sé. Yo nunca relacioné el cementerio con algo terrorífico.
¿La idea de reinicio tiene que ver con algunos cambios en tu vida?
Seguramente hubo varios parates y reinicios en estos años. El disco, que es el mejor que he hecho hasta ahora en cuanto a coherencia, sonido, letras, selección de canciones, lo hice con disciplina. Me ha llevado tiempo. Y en el 2001 dejé de tomar: fue un cambio terminante, porque estaba en una escalada terrible.
¿Sentís que eso se refleja en el disco?
Sí, pero no de manera anecdótica. Hay una búsqueda en las fuentes, memorias o nuevas experiencias que he tenido en diferentes abismos. Porque el abismo puede estar en los excesos. Y estar sobrio para mí es un exceso también. Pero no hay anécdotas en mis canciones. Lo mío es sencillo: hablo solamente del amor, la vida y la muerte.
http://www.clarin.com/diario/2008/12/07/espectaculos/c-01101.htm

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