Música: entrevista a Michael Nyman

"No hay partitura capaz de describir la crisis"

De Michael Nyman (Londres, 1944) no siempre se han dicho bondades, aunque su argumento, más de tres millones de discos vendidos, no es fácilmente refutable. Junto a su banda y la soprano Marie Angel, recorrerá, del 11 al 15 de marzo, Cádiz, Murcia, Madrid, Gijón y Barcelona para demostrar que su música llena, y hasta el hartazgo, el aforo de sus directos.


Pregunta: Su último disco, Mozart 252, huele un poco a retraso…
Respuesta: La idea era celebrar el 250 aniversario, pero separándome de todas las actividades preparadas para el acontecimiento. Hacer mi propia aportación.

P: ¿Por qué gusta tanto a las masas?
R: Porque mi música es accesible. No me preo- cupa ese público que denosta una partitura si tarda menos de un año en comprenderla.

P: A los minimalistas ¿les pica la etiqueta?
R: La verdad, no lo sé. El término no lo acuñé yo, aunque reconozco que lo utilicé en alguno de mis artículos.

P: ¿Qué recuerdos tiene de su época de crítico?
R: Fue algo fascinante. Escribí de los Beatles, John Cage, Stockhausen, Halffter... Creo que era un crítico muy abierto y versátil. Al menos, nunca perdí la curiosidad, ni las ganas.

P: ¿Y cuál fue su crítica más incendiaria?
R: Tuve la suerte de que los medios en los que colaboraba eran bastante tolerantes, y en sus páginas uno podía leer algo de Monteverdi al lado de una vanguardia del momento...

P: Vamos, mójese.
R: (Risas) Quizá el Eight Songs for a Mad King de Peter Maxwell Davies, en 1968. Aquello le sentó muy mal. Trató de atacarme físicamente.

P: ¿Y recuerda la crítica más destructiva que le han dedicado?
R: En 1987 The Guardian tituló la reseña de mi ópera The Man Who Mistook His Wife for a Hat: "Michael Nyman, el hombre que se confundió a sí mismo con un compositor". Pero la mayoría de la gente que me critica no ha escuchado ni la mitad de mis discos.

P: Tan de moda los derechos de autor, y a usted van y lo acusan de plagiarse a sí mismo.
R: Animo a los críticos a ser más claros. Que digan abiertamente que mi música les parece una mierda y que se dejen de rodeos. Le aseguro que no me quitarán el sueño.

P: ¿Qué pasó con el proyecto junto a Estrella Morente?
R: He estado moviendo algunos hilos últimamente. El proyecto está aparcado para cuando nuestras agendas estén algo más calmadas.

P: ¿Qué banda sonora se merece esta crisis?
R: La panorama es desolador. No hay partitura capaz de describir este capitalismo desbocado que estamos sufriendo.

P: ¿Por qué suelen tomarle por yanqui?
r: En realidad, mucha gente cree que soy de Nueva York, que no tiene nada que ver ser norteamericano. Estaría orgulloso de ser neoyor-quino, más ahora con Obama. Aunque, mucho antes, preferiría ser mexicano (Risas).

P: MNRecords, ¿una oda a la desconfianza?
R: Me apetecía tener total control sobre mi obra, desde que la escribo hasta que la escucho en casa. No tener que mendigar.

P: ¿Cree que Bollywood ha deconstruido los Oscar musicales?
R: Rahman ha conseguido llevar la músical local de la India a lo más alto. También se dice de mí que soy excesivamente british. Por eso me esfuerzo en ensanchar mis horizontes musicales.

P: ¿De ahí que no se lea tanto Hollywood en su currículo?
R: A Hollywood le falta imaginación para entender mi música. Se quedaron en El piano y pensaron que yo no era capaz de más.

P: ¿Le sigue molestando que se le pregunte por ese trabajo?
R: Para nada. Todavía recibo centenares de cartas de gente me dice que ha empezado a tocar el piano por mí o que me cuenta cómo ha afectado El piano a su vida sexual...

P: Precisamente de sexo va otro de sus últimos discos, 8 Lust Songs, poco menos que un kamasutra avanzado...
R: En Inglaterra se han escandalizado un poco, cosa que no ha ocurrido en España. No pretendo asustar a nadie.

P: Si pudiera ponerse detrás de una cámara, ¿qué película rodaría?
R: Probablemente, cosas que ocurren porque sí, sin demasiada complicación. La última pelí- cula de Woody Allen, por ejemplo, me pareció un despropósito.

P: Y en tal caso, ¿a quién elegiría para la banda sonora?
R: A un servidor. Para qué andar molestando.


B. G-ROSADO

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