Arte: ArteBA cumple 18 años y empieza a mostrar su proyección regional
En medio de un clima de turbulencias económicas la feria de arte contemporáneo abre sus puertas el viernes. Expondrán 800 artistas y 79 galerías.
Por: Ana María Battistozzi
Una batería de cifras disparó el presidente de arteBA, Facundo Gómez Minujin, durante la presentación de la decimoctava edición que hizo hace dos semanas en el auditorio del Malba: 1.375.500 de personas, 146.800 metros cuadrados ocupados; 142 días de exposición, 580 galerías diferentes, 4.400 artistas, 20.150 obras exhibidas.
Acumulados durante diecisiete años, estos números son el mejor reflejo del crecimiento y permanencia que podría exhibir la feria a punto de abrir las puertas de una nueva edición el próximo viernes. Convertida en cita obligada de la agenda del arte local, justo empieza a mostrar la tan ansiada proyección regional, que aspiraron sus sucesivas autoridades en un momento bastante difícil
Ochocientos artistas y setenta y nueve galerías es lo que pondrá en escena esta edición de arteBA. La mayoría de ellas argentinas, pero con un veinte por ciento de extranjeras, que ya participaron en ediciones anteriores y vuelven a probar suerte en esta oportunidad.
De Miami, vendrá Alejandra Von Hartz, la galerista argentina que trabaja y difunde nuestro arte allí; de Venezuela Henrique Faría, Sextante de Colombia y también Fernando Pradilla, que representa a varios argentinos, entre ellos Marcos López y Miguel Harte, tanto en Colombia como en España. También estará El Paseo de Uruguay y Sur, asidua concurrente de ediciones anteriores.
Con todo, las representaciones más robustas serán las de Chile y Brasil con ocho y cinco galerías cada una. Tanto Chile como Brasil cuentan con apoyo de sus respectivas cancillerías. Y, justamente, el próximo viernes Chile estará presentando en la feria la Trienal con que celebra su bicentenario que tendrá lugar en octubre y noviembre próximos. El encuentro convocará a Paulina Urrutia, la Ministra de Cultura de Chile, y a su par paraguayo Ticio Escobar, quien es a su vez el curador de la Trienal.
A nadie se le escapa -y menos a los organizadores- que éste ya es un año difícil. Bastante se ha agitado el fantasma de la crisis local o internacional como para no estar atentos a sus eventuales consecuencias. De allí que se hayan redoblado esfuerzos para que sus efectos se sientan lo menos posible.
¿Cómo entonces? Por un lado se han previsto visitas de importantes coleccionistas internacionales. Vendrán de los Estados Unidos, por caso Ella Fontanals de Cisneros, dueña de una formidable colección de Miami, también de Inglaterra, de Puerto Rico, Brasil y Chile.
Pero sobre todo se le ha dado impulso al llamado "coleccionismo corporativo" que tan buenos resultados dio en la feria madrileña de ARCO durante los 90. Así, en esta edición varias empresas asociadas con el arte, (como Mercedes Benz, La Rural o American Express) han asumido el compromiso de comprar obras en la feria, ya sea para donar a museos o para iniciar su propia colección como la de fotografía que empezará ahora Chandon.
Por otro lado, desde hace cuatro años la feria gestiona, a través del programa Matching-Fund que sostiene la aseguradora Zurich, una asociación con museos para que éstos incrementen su patrimonio a partir de compras realizadas en arteBA. Y además el Citibank organizará una visita previa, dirigida a un selecto grupo de potenciales compradores.
Es decir, se ha comprometido a unos cuantos pesos pesados del empresariado transnacional con presencia en nuestro país a que hagan compras en la feria y de ese modo garantizar a los galeristas participantes un piso mínimo de ventas. Si dará resultado o no es algo que sabremos en muy pocos días.
Acumulados durante diecisiete años, estos números son el mejor reflejo del crecimiento y permanencia que podría exhibir la feria a punto de abrir las puertas de una nueva edición el próximo viernes. Convertida en cita obligada de la agenda del arte local, justo empieza a mostrar la tan ansiada proyección regional, que aspiraron sus sucesivas autoridades en un momento bastante difícil
Ochocientos artistas y setenta y nueve galerías es lo que pondrá en escena esta edición de arteBA. La mayoría de ellas argentinas, pero con un veinte por ciento de extranjeras, que ya participaron en ediciones anteriores y vuelven a probar suerte en esta oportunidad.
De Miami, vendrá Alejandra Von Hartz, la galerista argentina que trabaja y difunde nuestro arte allí; de Venezuela Henrique Faría, Sextante de Colombia y también Fernando Pradilla, que representa a varios argentinos, entre ellos Marcos López y Miguel Harte, tanto en Colombia como en España. También estará El Paseo de Uruguay y Sur, asidua concurrente de ediciones anteriores.
Con todo, las representaciones más robustas serán las de Chile y Brasil con ocho y cinco galerías cada una. Tanto Chile como Brasil cuentan con apoyo de sus respectivas cancillerías. Y, justamente, el próximo viernes Chile estará presentando en la feria la Trienal con que celebra su bicentenario que tendrá lugar en octubre y noviembre próximos. El encuentro convocará a Paulina Urrutia, la Ministra de Cultura de Chile, y a su par paraguayo Ticio Escobar, quien es a su vez el curador de la Trienal.
A nadie se le escapa -y menos a los organizadores- que éste ya es un año difícil. Bastante se ha agitado el fantasma de la crisis local o internacional como para no estar atentos a sus eventuales consecuencias. De allí que se hayan redoblado esfuerzos para que sus efectos se sientan lo menos posible.
¿Cómo entonces? Por un lado se han previsto visitas de importantes coleccionistas internacionales. Vendrán de los Estados Unidos, por caso Ella Fontanals de Cisneros, dueña de una formidable colección de Miami, también de Inglaterra, de Puerto Rico, Brasil y Chile.
Pero sobre todo se le ha dado impulso al llamado "coleccionismo corporativo" que tan buenos resultados dio en la feria madrileña de ARCO durante los 90. Así, en esta edición varias empresas asociadas con el arte, (como Mercedes Benz, La Rural o American Express) han asumido el compromiso de comprar obras en la feria, ya sea para donar a museos o para iniciar su propia colección como la de fotografía que empezará ahora Chandon.
Por otro lado, desde hace cuatro años la feria gestiona, a través del programa Matching-Fund que sostiene la aseguradora Zurich, una asociación con museos para que éstos incrementen su patrimonio a partir de compras realizadas en arteBA. Y además el Citibank organizará una visita previa, dirigida a un selecto grupo de potenciales compradores.
Es decir, se ha comprometido a unos cuantos pesos pesados del empresariado transnacional con presencia en nuestro país a que hagan compras en la feria y de ese modo garantizar a los galeristas participantes un piso mínimo de ventas. Si dará resultado o no es algo que sabremos en muy pocos días.
ArteBA
Fecha: Del 22 al 26 de mayo.
Lugar: La Rural. Pabellones Azul y Verde. Av. Sarmiento 2704.
Horario: De 13 a 22
Entrada: General $ 25, estudiantes y jubilados $ 15. Menores de 12 años gratis.
Web: www.arteba.org
Lugar: La Rural. Pabellones Azul y Verde. Av. Sarmiento 2704.
Horario: De 13 a 22
Entrada: General $ 25, estudiantes y jubilados $ 15. Menores de 12 años gratis.
Web: www.arteba.org
Una plataforma para los nuevos artistas
Del giro definitivo hacia el arte contemporáneo que tomó la feria hace unos años se desprende la abundante producción de la década del 90 y 2000 - pintura, dibujo, objetos, fotografías, instalaciones o video- que ha ofrecido la feria en sus últimas ediciones y ofrecerá también en esta oportunidad. Podría decirse que, a falta de otros circuitos masivos que en Buenos Aires hagan lugar a la experimentación y la novedad, la feria se ha convertido en la plataforma por excelencia para que cada artista presente lo que juzga innovador de su obra.
No se tiene todo los días un escenario con semejantes posibilidades de visibilidad. De allí que mientras la presencia de los grandes maestros de la tradición moderna, por caso Spilimbergo, Berni o Petorutti es cada vez más escasa, el Barrio Joven, que concentra a los galeristas y artistas emergentes, suscita cada vez más interés. Para quienes confían en el propio ojo o buscan iniciarse en el coleccionismo, éste es el lugar ideal. Allí se ofrecen obras de pequeño formato, delicados dibujos, pinturas, acuarelas y objetos que son verdaderos hallazgos.
El Premio arteBA Petrobrás, por otro lado, es la otra gran apuesta de la feria por la experimentación y el riesgo a través de una convocatoria a los jóvenes que se dirime a partir de un proyecto a realizar. Habitualmente polémico, el jurado de este año integrado por Laura Buccellato, Pablo Siquier, Ana Gallardo y Florencia Malbrán despejará incógnitas el miércoles y habrá que volver a empezar.
No se tiene todo los días un escenario con semejantes posibilidades de visibilidad. De allí que mientras la presencia de los grandes maestros de la tradición moderna, por caso Spilimbergo, Berni o Petorutti es cada vez más escasa, el Barrio Joven, que concentra a los galeristas y artistas emergentes, suscita cada vez más interés. Para quienes confían en el propio ojo o buscan iniciarse en el coleccionismo, éste es el lugar ideal. Allí se ofrecen obras de pequeño formato, delicados dibujos, pinturas, acuarelas y objetos que son verdaderos hallazgos.
El Premio arteBA Petrobrás, por otro lado, es la otra gran apuesta de la feria por la experimentación y el riesgo a través de una convocatoria a los jóvenes que se dirime a partir de un proyecto a realizar. Habitualmente polémico, el jurado de este año integrado por Laura Buccellato, Pablo Siquier, Ana Gallardo y Florencia Malbrán despejará incógnitas el miércoles y habrá que volver a empezar.


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