Fotografía: "Raza chilena" exposición de Jorge Castro
Inauguración exposición fotográfica "Raza chilena" de Jorge Castro
Miércoles 6 de mayo, 19.30 hrs.
Galería de Arte Guillermo Nuñez, Casa de la Cultura Anselmo Cádiz
Gran Avenida 12552, Paradero 37, Comuna de El Bosque
Santiago de Chile
RAZA CHILENA
"En las calles que cruza a paso lento,
buscan sus ojos sin fulgor ni brillo
el rastro de un mendigo macilento
a quien piensa servir de lazarillo".
buscan sus ojos sin fulgor ni brillo
el rastro de un mendigo macilento
a quien piensa servir de lazarillo".
-Carlos Pezoa Véliz-
"Un chileno sin perro, no es chileno", es lo que espontáneamente señala el escultor Osvaldo Peña cuando hablamos sobre el proyecto del fotógrafo portugués Jorge Castro. A lo que Peña agrega: "Los chilenos somos como los quiltros… una mezcla de muchas cosas diversas". Estos comentarios que parecieran ser muy simples suponen un complejo análisis histórico, socio- cultural y etnográfico de lo que supone la conformación de nuestra identidad nacional (es fundamental recalcar que en términos antropológicos ya no se habla de "razas" -lo que actualmente es muy racista-, sino que se usa el concepto de "etnias"). El título de la exposición juega con el hecho de que no existe una "raza chilena" de perros, de modo que éstas fotos son un reconocimiento a todo aquello que es propio de nuestro paisaje urbano y que no se encuentra en otros lugares del mundo.
Los quiltros son nuestros perros "mestizos", es decir, aquellos que tienen "algo" reconocible de alguna raza, y mucho de otras indeterminadas. Los quiltros no sólo son perros mestizos, sino que esencialmente son perros callejeros, en la mayoría de los casos abandonados por sus dueños, y en otros, producto de la falta de control y cuidado de éstos. Los quiltros abundan en nuestras ciudades, ocupando un lugar central dentro de nuestra idiosincrasia. Tienen una presencia tan habitual, que incluso llegan a hacerse invisibles ante la mirada de los transeúntes. La mayoría de ellos son muy pacíficos, y están acostumbrados a ocupar un lugar muy secundario, dentro del día a día. Son perros que se encuentran ávidos de cariño, de comida y de agua. De modo que al recibir un mínimo gesto por parte de un transeúnte, responden automáticamente con agitados movimientos de cola, y con un comportamiento muy sumiso y amistoso. Por eso resulta evidente que la mirada de un fotógrafo extranjero de inmediato se fijara en ellos, especialmente cuando éste se ha convertido en un "flâneur" que ha recorrido las calles de varias de nuestras ciudades, muy atento a todo lo que ha ido descubriendo y encontrando muchas veces de manera accidental. Las fotografías de Castro son hermosas. Sí, ese es el adjetivo correcto, ya que él retrata fielmente en su dignidad y en su espontaneidad la vida de estos perros en nuestras ciudades: jugando, durmiendo, persiguiendo autos, o incluso, mirando directamente hacia la cámara.
El trabajo de Jorge Castro es de una refinada sensibilidad, y un sistemático registro a lo largo de Santiago. Lo recibimos alegremente porque nos permite mirar situaciones que transcurren inadvertidas, y que en el fondo lo que hacen es hablar de nosotros mismos.
Sergio González Valenzuela
Curador de arte


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