Arte: Evaluar los límites
El experto francés en conservación Benoit de Tapol habla del reto de la "fatiga" de las obras
Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION
Marcel Duchamp realizó en el siglo pasado las Boîte-en-Valise, pequeñas valijas de viaje en cuyo interior se exhiben obras de arte a la manera de un museo portátil. Hoy, ante la creciente itinerancia de obras de arte por el mundo, de museos a bienales, de ferias a centros culturales, de galerías a museos, entre otros recorridos que plantea para el arte la globalización, es posible pensar en las valijas de Duchamp como metáfora anticipatoria de los frecuentes traslados de obras en el siglo XXI.
Sobre la "fatiga de las obras" habló con adncultura el especialista francés Benoit de Tapol, invitado a la Argentina por la Fundación Patrimonio Histórico, de Rosario. Licenciado en restauración y conservación de bienes culturales y con un máster por la Universidad de la Sorbona, donde es profesor, el conservador del Museo de Arte de Cataluña advirtió que "hay una conciencia muy grande sobre los temas de preservación de lo natural, pero sobre lo cultural hay mucha menos información para el gran público".
-¿Es un tema educativo que la gente tenga conciencia sobre la preservación del patrimonio?
-Sí, claro. Además, falta formación y voluntad política para poder crear planes a nivel nacional. Holanda creó el plan Delta para no hacer exposiciones durante tres años y poner al día los inventarios de los fondos patrimoniales. Hoy Holanda es la envidia de todos los países europeos.
-¿Cómo influye en las obras la creciente itinerancia por distintos espacios de exposición?
-Éste es un tema muy importante. Las exposiciones son un reto porque se habla de fatiga de las obras. Por ejemplo, para conocerse entre los europeos hay que conocer sus patrimonios y, por lo tanto, Europa fomenta el movimiento de obras entre países. Esto implica someter a riesgos más importantes el patrimonio, que tiene que viajar en aviones y puede recibir los efectos de golpes, vibraciones, temperaturas, humedades. Además, las obras después ingresan en espacios recién pintados y los materiales sintéticos desprenden vapores que pueden oxidar un metal o crear sales sobre elementos calcáreos. Por eso Europa está intentando estandarizar los procedimientos relacionados con las exposiciones temporales.
-Hace más de dos años se generó una gran polémica en Italia por el traslado y la consecuente preservación de la célebre pintura La Anunciación , de Leonardo da Vinci, para ser exhibida en una muestra en el Japón.
-Hubo la misma polémica sobre el Guernica de Picasso. Los museos deben publicar una política de préstamos clara en su página web, en la que digan qué obras, por su fragilidad, no pueden prestar y qué espacios privilegian como sedes. Empiezan a salir estudios de compañías de seguro que están interesadas en estos temas porque saben lo que valen las obras de arte. Estos estudios cuantifican la frecuencia de los daños durante el transporte aéreo, por ejemplo. Es novedoso que se cuantifique y evalúe el riesgo.
-¿Qué desafíos plantean a la conservación las obras de arte contemporáneo?
-Las obras de arte contemporáneo son un problema muy grande para la conservación. Se puede conservar hasta cierto límite. A veces no hay voluntad por parte del artista de que se conserve y nosotros luchamos contra el tiempo. A veces hay que aceptar que se perderá una parte del mensaje que contiene la obra. Existe mucho debate sobre esto.
-¿Qué se debate?
-El arte contemporáneo implica en algunos casos saber de vatios, amperes, computadoras. Hay temas que necesitan un conservador con otro tipo de formación. Y estas obras obligan a trabajar sobre la documentación, que es fundamental para poder volver a exhibir una instalación como el artista quiere. Hay que documentar cada hilo, cada bombilla, y hay que tener las cajas con los recambios de todos los elementos. Si esos recambios se dejan de fabricar, estas obras enfermarán, en el sentido de que les faltará la mitad de las cosas. Serán objetos mutilados y tendremos el recuerdo de lo que han sido. Es por eso que en estos casos se puede conservar hasta cierto límite.
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