Cultura: El tesoro literario que Madrid se dejó arrebatar
Sevilla aprovecha la desidia de las autoridades de la región para hacerse con el cuantioso legado de Cansinos Assens
IRENE BENITO - Madrid - 11/06/2009
Murió sin conocer el mar y apenas dejó Madrid para visitar Toledo durante los 81 años que duró su vida. Rafael Cansinos Assens, creador de obras fundamentales como traductor, ensayista, novelista y poeta, fue un hijo adoptivo de la capital, en cuya Puerta del Sol se cobijó desde los 15 años, cuando abandonó su Sevilla natal (nació allí en 1882). Tabicado durante el franquismo, Cansinos Assens gozó, sin embargo, del reconocimiento afectivo e intelectual de sus colegas, con los que intercambió una profusa correspondencia conservada a buen resguardo en el enorme archivo que lleva su nombre. Un legado de incalculable valor literario, que incluye el diálogo epistolar inédito con el argentino Jorge Luis Borges -se conocieron en 1920- y que la Comunidad de Madrid dejó ir por obra o indiferencia de la maquinaria burocrática. Sobre la desgana de los madrileños operó el entusiasmo de los sevillanos, que se han puesto a trabajar para trasladar a su ciudad el tesoro que perteneció al autor de La novela de un literato.
Rafael Cansinos, hijo del escritor y heredero universal de su obra, explica que el ofrecimiento del Ayuntamiento de Sevilla obedece al desinterés de la Comunidad de Madrid, que, según afirma, mantiene pendiente desde 2005 una petición para declarar Bien de Interés Cultural al Archivo Rafael Cansinos Assens (ARCA). Ese trámite es un requisito indispensable para constituir la fundación que gestionará la divulgación de un legado aún inexplorado en su conjunto. Además del epistolario de 5.000 cartas, el acervo incluye una porción de la biblioteca, dos centenares de manuscritos y objetos de propiedad de quien tradujo al español las novelas del ruso Fiódor Dostoyevski, informa Efe.
El administrador del archivo confiesa que Madrid era la sede natural del ARCA. "Mi padre nunca salía del círculo que forman la Cibeles, Atocha y Sol: ese fue su escenario vital", precisa con pesar. Cansinos, de 50 años, asegura que agotó todas las instancias burocráticas sin lograr sonsacar una respuesta ("ni siquiera información sobre el estado del trámite") a la Dirección General de Archivos y Bibliotecas de la Comunidad. "En 2007 me dirigí a la presidenta Esperanza Aguirre; me consta que se interesó por el asunto, pero tampoco conseguimos resultados", recuerda.
A la sombra de la frialdad de las autoridades madrileñas creció la indignación del encargado de velar por el ARCA. El relato de las peripecias y frustraciones vinculadas al archivo, publicado recientemente en El Correo de Andalucía, provocó una reacción casi refleja de la delegada municipal de Cultura de Sevilla, Maribel Montaño. Sin dilaciones, Montaño se puso en contacto para organizar la mudanza, un acuerdo -que las partes aún deben formalizar por escrito- que incluye sede, presupuesto, y la implicación del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía en el patronato de la fundación.
Larga indiferencia
El desamparo persiguió a Cansinos Assens, que tuvo la mala suerte de coexistir con la dictadura. Una convivencia dolorosa y de efectos duraderos que el escritor Jorge Campos reseñó en 1977, en un comentario publicado en El País: "Pocos casos habrá más terriblemente ejemplares que el suyo. Su olvido, en vida, superó al de cualquier otro caso aquí. Ello habla de la fuerza del silencio, de las proscripciones ocultas tras una política cultural con supuestas osadías liberales y de la realidad de un exilio interior que ni siquiera podía proclamar su existencia".
La atención que le prodigó Borges, extranjero de prestigio literario indiscutible en la década de 1960, impidió que el pulso del traductor, que lideró el movimiento ultraísta, se detuviese sin dejar rescoldos. Campos lo explica: "Sin duda, lo que pesa en el recuerdo de Borges es el magisterio y el gran impulso que dio Cansinos a los poetas jóvenes de los años veinte desde los divanes del Café Colonial y las columnas de la revista Cervantes".
El respeto del creador de El Aleph permitió a Rafael Cansinos dimensionar el gran tamaño de la producción de su padre: "Borges sentía por él una admiración sincera, afecto que me sirvió para valorar su obra en un momento en el que España lo trataba como un escritor menor". Larga indiferencia que parece concluir con la determinación andaluza. El depositario del legado está triste por la oportunidad que perdió Madrid ("un maremágnum donde todo se diluye", matiza) y a la vez contento por las perspectivas que supone el interés de Sevilla para la conservación digna de la herencia del literato que, pese a las más de seis décadas dedicadas a horadar la calle de Alcalá, nunca perdió el inequívoco acento del sur.
Un tesoro literario del siglo XX
El archivo de Cansinos Assens, que tendrá su sede en Sevilla, reúne 40.000 documentos
SANTIAGO BELAUSTEGUIGOITIA - Sevilla - 05/06/2009
Rafael Cansinos Assens (Sevilla, 1883-Madrid, 1964) es el autor de La novela de un literato, una obra fundamental que ha atraído a miles de lectores. Este libro de memorias ofrece un retrato preciso del mundillo literario del primer tercio del pasado siglo. Cansinos Assens muestra un cuadro lleno de riqueza literaria de las tertulias, los cafés, los salones de la burguesía y las buhardillas donde se arracimaban los bohemios.
Cansinos Assens fue también novelista, poeta, ensayista y un traductor de joyas literarias de diversas lenguas. El universo del autor sevillano traza una pluralidad de sugerencias y campos por explorar. Cansinos Assens dejó tras su muerte un archivo con más de 40.000 documentos, entre los que se incluyen manuscritos que no publicó, poemas, cuentos, cartas, publicaciones y objetos. Sevilla acogerá el archivo de Cansinos Assens.
Rafael, hijo del escritor, y la delegada de Cultura de Sevilla, Maribel Montaño, mantuvieron el pasado miércoles una reunión. La Fundación-Archivo Rafael Cansinos Assens y el Ayuntamiento de Sevilla acordaron colaborar en la difusión de la vida y la obra del escritor. "La sede de la fundación estará en Sevilla y el archivo vendrá a la ciudad", resumió Montaño. El convento de Santa Clara acogerá la fundación. No hay todavía decidida una fecha de instalación ("como mínimo será a partir de 2010", dijo Montaño).
"Sevilla es una presencia recurrente a lo largo de su biografía, y está también presente en el archivo en varios de los manuscritos, donde es escenario de novelas, artículos, poemas... Cansinos abandonó Sevilla con 15 años, pero, con 81 años, seguía hablando con un fino acento andaluz", señala Rafael, su hijo.
El archivo de Cansinos Assens traza un completo recorrido por la vida cultural del primer tercio del siglo XX. "El archivo en su conjunto es un tesoro que, por expreso deseo mío, nunca se va a dividir. Cada elemento del archivo tiene su valor", comenta Rafael Cansinos. "A usted le puede emocionar el manuscrito de La novela de un literato; a otro investigador, el epistolario de Jorge Luis Borges; a un fetichista, la máquina de escribir por cuyos rodillos pasaron las traducciones completas de Dostoievski, Goethe, Balzac o Las mil y una noches", agrega el hijo del escritor.
El archivo contiene "una amplísima colección de fotografía del siglo XIX, una valiosa colección de imaginería religiosa católica, proclamas futuristas, dadaístas y ultraístas, muebles, los sellos de los epistolarios, cuadros, libros con dedicatorias y casi 200 manuscritos de Cansinos Assens", detalla el hijo del escritor.
Las relaciones que mantuvo el autor sevillano con otros escritores se traducen en un valioso epistolario que incluye cartas de Jorge Luis Borges, Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y Colombine, entre otros. Borges se acercó a la tertulia de Cansinos en 1920. El escritor argentino siempre defendió la memoria de Cansinos Assens y lo consideró un maestro fundamental que marcó su juventud y su vocación literaria.
Además, el archivo también guarda algunos objetos del escritor. "A mí me gustan mucho cosas como los cuadernos escolares de Cansinos, su boquilla de fumador, sus plumas, los álbumes de recortes que preparaba con la ayuda de mis tías y todos los manuscritos: mi padre tenía una hermosa letra, muy gráfica", concluye el hijo del escritor. Todos estos objetos completan un archivo que se convertirá en una seña de identidad del convento de Santa Clara y en un factor más de riqueza cultural de Sevilla.
Los diarios de la Guerra Civil
La Fundación-Archivo Rafael Cansinos Assens se propone publicar los Diarios de la Guerra Civil en Madrid (1936-1939), una obra que recoge las memorias del escritor sevillano durante la contienda. El proyecto de publicación cuenta con el apoyo de los Ayuntamientos de Madrid y Sevilla. Esta obra será la continuación de La novela de un literato, que concluye con el inicio de la guerra.
El final de La novela de un literato es abrupto. "Vagamos por entre los grupos y presenciamos la llegada de una camioneta que se detiene ante Gobernación. Subidos en ella unos individuos de mono reparten armas entre los grupos allí apiñados, previa la presentación del carnet.
-Están armando al pueblo..., es decir, al proletariado... -comenta con cierta alarma Esposite-. Esto es ya la revolución comunista... Los republicanos estamos ya de más... Querido maestro, ¡la República ha muerto!...
-Sí -digo yo con tristeza-. ¡Y la literatura también!
Y ambos nos estrechamos las manos en un gesto de pésame".
Con estas palabras concluye La novela de un literato. Los diarios de guerra que prevé publicar la fundación han permanecido inéditos hasta hoy. "Los diarios de la Guerra Civil de Cansinos, que la pasó en Madrid, son muy extensos. Están en formato de cuaderno. Hay manuscritos y escritos mecanografiados. La mayor parte está redactada en inglés, pero hay fragmentos en francés, en alemán e incluso en árabe aljamiado. Cansinos utilizaba sus diarios como forma de practicar las lenguas", explica Rafael, el hijo del escritor.
La fundación prevé digitalizar todas las cuartillas de los diarios. Finalizada esta labor, el hijo del autor llevará a cabo una reescritura en el estilo de Cansinos Assens para publicar la obra en forma de libro coincidiendo con el 75º aniversario de la Guerra Civil. Los diarios serán, así, publicados entre 2011 y 2014. Los lectores de La novela de un literato tendrán ocasión de sumergirse en un texto que tiene todos los visos de ser fascinante.
http://www.elpais.com/articulo/andalucia/tesoro/literario/siglo/XX/elpepucul/20090605elpand_18/Tes


Comentarios