Arte: "Dime Cárcamo, Cárcamo!" de Totoy Zamudio
¡Un, dos, tres por Totoy!
Al entrar al universo de Totoy Zamudio, uno parte en un viaje lleno de aventuras, alegría, música y mucho humor. Sus pinturas se nos presentan como una celebración de la vida, donde el absurdo tiene claras referencias a Chespirito, Jerry Lewis y Peter Sellers (entre otros).
Conversar con Totoy resulta una aventura vertiginosa, en la cual se suceden las imágenes y las referencias. Conocerlo y descubrir sus múltiples facetas resulta ser un juego en el cual, él siempre lleva la delantera. Totoy cuando habla es muy similar al Totoy que pinta o que dibuja en el computador: a la su pasión incendiaria se le suman altas dosis de espontaneidad, irreverencia, y un sentido del humor único. Todo pareciera indicarnos que estamos ante un dandy provocateur (una mezcla de Baudelaire con Rimbaud, y con fuertes dosis de Duchamp), que aparentemente se toma las cosas más bien a la ligera… pero eso dura hasta el momento en que empieza a hablar de música: los nombres de compositores contemporáneos y jazzistas virtuosos irrumpen enciclopédicamente, lo que se suma a las relaciones entre color y notas musicales… sinestesia total! Una conversación en la que Kandinsky miraría de costado.
Digo esto para hacernos una idea de lo que supone una aproximación al universo de Totoy, y que nos sirva para contextualizar su exposición en la Galería Praxis. Muchas obras, de formatos distintos, donde aparecen una enorme cantidad de personajes, que según confesión del artista, son padres e hijos, hermanos… etc. Pero todo esto, mirado desde una propuesta eminentemente pictórica, donde la gestualidad gráfica del Pop, se superpone al cromatismo infantil (dado por la elección de materiales de trabajo). Estos personajes aparecen de manera casi explosiva (a través de dibujos automáticos), llenando todos los espacios (una noción muy presente en el neo-barroquismo actual, en la que el horror vacui sigue siendo un eje central en la conformación de la obra), y destruyendo las perspectivas lógicas de la representación pictórica (algo heredado en gran parte del lenguaje gráfico del comic). Al momento de hablar de referencias, los nombres y escuelas artísticas se cruzan: Hyeronimus Bosch, Picasso, Matta, el grupo Cobra, Gustav Klimt, Egon Schiele, Hundertwasser, Julio Le Parc…
Pero volvamos al humor. Una de las cosas que llaman la atención sobre Duchamp es el hecho de que sus principales referentes fueran literarios y no pictóricos: Jean Pierre Brisset y Raymond Roussel. Ambos incluidos por Breton en su Anthologie de l'Humour Noir. Lo que no es de extrañar, puesto que el propio Duchamp era un personaje de un marcado humor negro. En nuestro país el mejor referente es Nicanor Parra con su antipoesía y sus artefactos… visto en este sentido, Totoy Zamudio se nos presenta como un artista antipictórico y musical. Celebro sus pinturas, su alegría de vivir, y la presencia de los otros dos Zamudio: Daniel y León. Un brindis por ellos tres!
Sergio González Valenzuela
Curador


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