Cultura: La lección francesa
Olivier Poivre D´Arvor marca, desde hace más de una década, el rumbo de las políticas culturales de Francia en el exterior
Por Alicia De Arteaga
De la Redacción de LA NACION
Es la segunda visita oficial de Olivier Poivre d´Arvor a Buenos Aires en su calidad de número uno de Culturesfrance, organismo que marca el rumbo de la politica exterior de Francia en temas culturales-
En ese campo, D´Arvor (Reims, 1958) se mueve como pez en el agua. Pasó por los despachos de Praga, Alejandría y Londres, antes de llegar al Quai d´Orsay, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se desempeñó como ministro plenipotenciario. Al igual que su hermano, Patrick Poivre d´Arvor (una de las caras más conocidas de la tevé francesa), escribe novelas de amor y ficciones históricas.
Nos encontramos a media tarde en el Tortoni. Pidió café con un plato de jamón crudo, extraña fórmula que lo mantiene en plena forma. Lo ví más joven que en su primera visita a Buenos Aires en 2000; siempre en plan de promover el intercambio y proyectos de ida y vuelta París-Buenos Aires, en áreas de su especial interés como son el teatro y el circo.
No es casual que se mueva de manera histriónica, Olivier es un buen actor. Creó su compañia de teatro en Lyon y ha ganado fama por su manera de leer los textos de Calderón de la Barca, Beckett y Cocteau.
Buenos Aires le encanta. En este viaje cerró un acuerdo de cooperación con el ministro Hernán Lombardi entre las escuelas de circo de Rosny-sous-Bois y El Coreto, la escuela de circo con base en Palermo.
-Llama la atención, en tiempos de vértigo, la continuidad de su gestión, ¿es un estilo francés?
-Los tiempos de la cultura no son los de la política. Hace más de diez años que estoy al frente del diseño de programas de trabajo, primero en AFA (Asociación Francia Artística) y ahora en Culturesfrance. No existen proyectos exitosos sin continuidad: Jack Lang fue tres veces ministro de Miterrand ...
-En esta marejada de la crisis ¿qué pasa con el presupuesto?
- (Sonrisa) Lo hemos triplicado. Creemos que la cultura es el mejor terreno para fortalecer los vínculos entre los países, como lo hemos hecho recientemente con Brasil y con Rusia. El mundo posglobalizado ha cambiado. Una "gran" cultura no es la que se impone, sino la que es capaz de recibir influencias y enriquecerse en el mestizaje. La idea decimonónica del pabellón nacional inexpugnable está en vías de extinción. Creo en la égalité cultural
-No más actitudes xenófobas, sumar en lugar de restra ¿esa es la idea?
-Absolutamente hay que reveer el concepto del lugar que ocupan hoy los africanos, los magrebíes, armenios y judíos; pensar en el melting pot.
-Usted es un hombre de ideas , pero también de acción, ¿cómo imagina la estrategia para provocar y acelerar este cambio de actitud?
-Estoy convencido en la eficacia de las acciones concretas con participación ciudadana. Le doy un ejemplo: en Tolouse organizamos La maratón de las palabras, dura tres días y tres noches, es una gimnasia literaria muy excitante y más movilizadora que un seminario académico. Otras acción es buscar nuevas fuentes de financiación: el Louvre ganó 400 millones de euros por autorizar el uso de su marca en el nuevo museo de Abu Dhabi. Este es un signo de los tiempos.
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