Música: Las mil voces de Sofía
Vive en Nueva York desde el año 2005, ciudad que le fascina y en la que, asegura, respira desde el primer día aires de libertad creativa que ayudan a romper los tópicos asociados a la música latina. "Desde el primer día entré en contacto con músicos de todas partes, de Japón, China, Europa y América Latina, que viven la fusión de estilos diferentes de forma cotidiana, de la forma más natural y enriquecedora", comenta. "Lo más curioso es comprobar que, a pesar de las distintas procedencias, existe una cultura en común entre los músicos de América Latina, y eso es algo que facilita los puntos de encuentro".
Habla maravillas del contrabajista peruano Jorge Roeder, coproductor del disco y cómplice perfecto en su labor como compositora, arreglista, letrista y productora de Sube Azul. "Es un músico fuera de serie, un gran virtuoso del contrabajo al que conocí nada más llegar a Nueva York y conectamos perfectamente. Hicimos el disco en directo en un estudio de Nueva Jersey, tras muchos ensayos, pero conservando la magia y la inspiración del momento".
Su primer disco, Ojalá, fue escogido como uno de los diez mejores trabajos del año 2006 por la asociación de periodistas y críticos de jazz de Estados Unidos. En su nuevo disco da un paso más en la búsqueda de un sonido propio, combinando músicas de raíz tradicional colombiana y otros ritmos de países como Perú, Uruguay y Argentina, con las armonías del más sofisticado jazz actual. "El ritmo es esencial, vital, y la voz debe tener la suficiente flexibilidad para sonar, cuando es necesario, con fuerza desgarradora, o con la suavidad y la ligereza que pide el vuelo rítmico".
El disco incluye una muy personal versión de Cardo o ceniza, de la grandísima Chabuca Granda, y otros dos temas ajenos, El mayoral, de Wilfredo Franco Laguna, y Chongoyapana, de Arturo Shutt y Saco: el resto de las canciones son obra de Sofía, que además firma a medias un tema con Pavel Urkiza y varios arreglos con Jorge Roeder. En la banda destacan solistas del talento de Juan Medrano Cotito (cajón), Samuel Torres (congas), Celso Duarte (arpa), Dana Leong (violonchelo), Juancho Herrera (guitarras), Yayo Serka (batería) y, naturalmente, Roeder al contrabajo. La propia cantante se suma a la banda como percusionista: pura energía que contrasta con la delicada pureza melódica que caracteriza sus sutiles canciones. "Ahora mismo tenemos ya un público fiel en Nueva York, pero no nos conformamos con ser la sensación del momento, queremos hacer cosas nuevas que perduren en el tiempo".
http://www.elpais.com/articulo/arte/mil/voces/Sofia/elpepuculbab/20090808elpbabart_5/Tes

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